Secretos equivocados

Relatos / 2018

Subtítulo: «Diario de sueños». Editorial Betania, Madrid, 2015. Introducción del autor: «Vivir para soñar». Palabras de contracubierta: Jorge Luis Arzola. ISBN: 978-84-8017-364-3. Depósito Legal: M-27316-2015.  / Segunda edición: Centro Cultural Francisco Henríquez, Miami, 2018. Diseño: Yaudel Estenoz. ISBN: 978-0-578-20038-5.


«He leído con mucho gusto esta recopilación de pesadillas maravillosamente bien escritas, que muestran —a mí ya no me hacía falta— a uno de los mejores escritores de mi generación en pleno ejercicio de su oficio. Recomiendo al lector que se quite el sombrero y los zapatos, se beba un vaso de agua y se ponga a leer sin apuro. Un poco de esfuerzo intelectual tampoco le vendría mal…

A Borges, tan presente en esta colección de alucinaciones, le hubiera agradado con seguridad la idea de que lo verdaderamente amenazante en estos ejercicios literarios no es  tanto lo narrado, es decir, lo soñado por Francis —y luego llevado al papel, corregido, recopilado, etc. —, sino más bien la realidad colindante, la verdadera pesadilla plagada de extravagantes alimañas. Porque leerse estas ficciones —por llamarlas de alguna forma— es entrar en otro reino, de verbo disciplinadamente borgeano, de perfección estética y de literatura con mayúsculas».

Jorge Luis Arzola


«Relatos, que como dice en la contraportada del libro revelan “a un autor en pleno ejercicio de su oficio», y se percibe el viento como un golpe físico, se palpan las monedas tomadas de una bandeja que recoge el agua de plantas ornamentales. Sí… se sienten los relieves bajo los dedos, se respira el aire de otra época, se siente uno en el corazón de un niño, y la plenitud de estar completo.

Paisajes cambiantes maravillosamente descritos, donde el horror convive con la belleza y siempre hay alguien vigilado o a quien vigilar, siempre algo nos acecha, una violencia que estallará contra el otro y luego contra ti, y si se te deja vencer es por el disfrute de verte ilusionado con la impunidad y ser luego despedazado por un tercero, o por muchos.

Siempre una zozobra que se sobrepone a sí misma, que decide seguir y enfrentar lo que aparezca en cada viraje del camino.

Una constante que pugna entre lo ansiado, y lo prohibido. Entre el derecho y su escamoteo. Y junto a la angustia, la inminente presencia del peligro, está la resistencia por alcanzar lo que se necesita, lo que se merece. Algo a lo que no renunciará el soñador antes de que el despertar se convierta en la verdadera pesadilla».

Verónica Vega («La peligrosa inmediatez de los sueños», Diario de Cuba)


Textos de este libro:

«Vivir para soñar» (introducción del autor)

«La llamada materna»