Mi pequeña diferencia del mar, antología de toda mi poesía recogida en libros desde 1996, se publicó en 2018 con el prólogo «Dinámicas de la imagen en Francis Sánchez», de Roberto Manzano, donde este crítico afirma: «Desde su primer libro ya eran observables sus principios originales de construcción, que consisten en emplearse a fondo, con la densidad de la comunicación auténtica».

DOX, Centro de Arte Contemporáneo (Praga), exhibió una amplia muestra de mi poesía visual, sobre la que reseñó Radio Praga Internacional: «La obra de Francis Sánchez destaca ante todo por su originalidad».

Empecé a hacer periodismo independiente cuando tenía 25 años, siendo fundador de Imago, revista impresa que se distribuía en las parroquias de mi provincia. Árbol Invertido, revista creada por mí en 2005, era una de las pocas publicaciones independientes realizadas en el interior de la isla, y sigo haciéndola.

Tras ser editor por muchos años, actualmente en Madrid dirijo Ediciones Deslinde.

Entrevistado

La libertad de ser nadie

Acercarse a Francis Sánchez, leer su poesía, es como penetrar en posibilidad lúdica de un niño cuyos juguetes fueron siempre las palabras. Poeta precoz y sensitivo, su obra proyecta una construcción sólida en el hallazgo de nuevas preguntas para antiguas respuestas. Dueño de un discurso que se manifiesta desde la tradición y alcanza un estado alquímicamente puro, es una de las voces que ha logrado hacer del dolor una experiencia sublime, arrancándose el miedo, hurgando en la nada, sintiéndose nadie.

Francis Sánchez: un escritor atado al mástil

«Ha habido distintos fragmentos capitales de la literatura universal que me han marcado, a lo largo de mi vida: La filosofía griega clásica, la Biblia, el Romancero Anónimo y el Siglo de Oro de España, los románticos ingleses, etc. Sin embargo, de la misma manera que lo más destacado en toda obra es la persona, quien comunica, también en cuanto a las llamadas influencias, lo más destacado para mí ha sido establecer relaciones humanas muy profundas con otros escritores»

Crónicas

Una pelea cubana contra el hastío

Uno de los más lejanos antecedentes se remonta a 1826, cuando el opulento Conde de San Fernando de Peñalver dividió a la población de Guanabacoa en dos bandos, con los títulos de San Francisco y Santo Domingo, para unas fiestas que duraron quince días entre lidias de gallos, bailes, cantos y cabalgatas.

Como si el corazón del capitalismo estuviese allí

Cuando conocí a Ileana, vendía tapas de litro de leche de casa en casa. Lo hacía escondido, era algo ilegal, es­tábamos en los primeros años de la década de los 90 y todavía mucha gente mostraba hostilidad hacia cualquier forma de ganarse la vida que se apartase del control estatal.

Donde antes estuvo el telón de acero

El Monumento a las Víctimas del Telón de Acero es como el marco de una puerta hecha donde antes estuvo un muro y representa, a mi entender, esa entrada que quizás tenían en sus mentes todos los que intentaban escapar —según la propaganda roja— desde el paraíso hacia el infierno. Por eso, aquí las huellas de metrallas son los signos más elocuentes sobre la tosca piedra. A quienes trataban de salir, los cazaban a tiros o, de ser capturados, los fusilaban…

Ceballos, The Gardem

Volvimos al pequeño poblado para sepultar a nuestro padre.
Los tres hermanos, cada uno enviciado a las letras, ninguno había heredado el gusto del viejo por la mecánica, la grasa de carro y los hierros…

Versos pasados por el ojo de la aguja

El Circo Europeo incorporó en 1864 un singular espectáculo entre sus atracciones más extrañas para llamar la atención de la población a través de los pequeños poblados de Cuba, algo de lo que fueron testigos los habitantes de la ciudad de Morón, en la costa norte de la región de La Trocha…

Cuando desaparecieron los baños de la ciudad

«Se le suplica al señor Alcalde Municipal, ordene que los baños públicos que fueron clausurados vuelvan a funcionar. Es mucho el calor, señor Alcalde, hace falta agua para mitigarlo un tanto, y los que carecen de cómodas duchas en sus casas piden se les proporcione lo que es del pueblo y con perfectísimo derecho lo reclaman para satisfacer sus necesidades…»

Opiniones

Daniel Dutiérrez Pedreiro

escritor, editor, crítico

La poesía de Francis Sánchez es una revelación dentro de las letras cubanas, y una voz que viene a sumarse a las grandes voces jóvenes en el ámbito internacional. Con fuerza, su poesía abre puertas y empuja paredes, tal es la misión de la verdadera poesía, abrirse con sangre, con llanto, desgarrando la propia sangre...

Roberto Manzano

Escritor, investigador

La poesía de Francis Sánchez es de gran riqueza instrumental. Su poesía batalla por restituir lo perfecto, sabiendo, con mucho dolor, lo imposible que resulta para la naturaleza humana, y para la palabra como instrumento de testificación y milagro. La aventura lírica de Francis Sánchez es una de las más interesantes del rico conjunto contemporáneo de la poesía cubana.​

Rafael Almanza

Escritor, poeta visual, crítico

De la poesía concreta ya canonizada, presenta Francis varias de sus cualidades mejores: el golpe de la síntesis, la economía de medios, la explotación de los sintagmas como discursos, el juego de resignificación de la tipografía, el fotograma incorporado o dominando al texto, los recursos intertextuales, la ironía hasta el sarcasmo, y desde luego la desenfadada intención política.

Luis Álvarez Álvarez

escritor, investigador

La posesión infinita se esconde, como almendra de rareza escanciada, en la poesía de Francis Sánchez, que sabe al hombre desasido de todo dominio. Pero esa misma ausencia de dominio, esa independencia misma del Verbo, lo convierten en quien, por esencia, ha de elegir con misteriosa libertad. De aquí que la construcción misma de la poesía —y, por ella, de una visión del universo— se adueñe gradualmente del discurso lírico.

Jorge Luis Arzola

narrador

Lo verdaderamente amenazante en estos ejercicios literarios no es tanto lo narrado, es decir, lo soñado por Francis, sino más bien la realidad colindante, la verdadera pesadilla plagada de extravagantes alimañas. Porque leerse estas ficciones —por llamarlas de alguna forma— es entrar en otro reino, de verbo disciplinadamente borgeano, de perfección estética y de literatura con mayúsculas.

Enrique Saínz

ensayista, investigador

Estos textos nos hacen pensar que el conflicto que subyace en ellos es de una naturaleza arrasadora. Hay una cerrazón ontológica de la que es imposible salir, un peso abrumador que nos hunde o nos deja perplejos, sin poder transformar nuestra vida interior hasta encontrar una expectativa redentora. De ahí el rigor inflexible de la mirada, de la sintaxis, de la adjetivación, un rigor del que nada puede escapar por ninguna senda.