Eduardo Heras León

«El libro Cadena perfecta, que fue premio “Cirilo Villaverde” del 2002, tiene una característica que a mí me parece importante recalcar, y es que pudiera tener un epígrafe que dijera que son “cuentos para la reflexión”. O sea, más que para el disfrute de leer una aventura, de leer una anécdota bien hilvanada o bien contada, me parece que estos textos son una mirada no directa, sino una especie de mirada oblicua sobre la realidad. Y eso me parece que es una operación narrativa bastante complicada, bastante difícil, y que convierte a este libro en una especie de rara avis, y a los cuentos de Francis en general —esa es su tendencia— dentro de la más reciente narrativa cubana».

«Cadena perfecta», en revista Videncia, no. 8, Ciego de Ávila, Cuba, 2004.